Parejas

Cuando hay ganas, el lugar es lo de menos

Se toman la mano, se dan un beso largo y apasionado, se miran, y ambos detectan el mismo sentimiento en su mirada: ganas. ¿El único problema? Están cerca de todo menos de una cama. Bueno, ese ya no será un problema.

Por: Héctor Ramírez

Siendo jóvenes y vigorosos (esto también puede pasar cuando uno está mayorcito y menos vigoroso, pero como todavía no llego hasta allá mejor no me pongo a adivinar), cuando tenemos pareja, las ganas son una compañera constante a donde sea que vayamos, más aún si estamos en los primeros meses de la relación. Darnos las manos inocentemente puede acabar despertando los instintos más oscuros y no siempre se tiene la fortuna de estar cerca de una cama. Sin embargo, ese no es problema; cuando hay ganas, el lugar es lo de menos. Por esa razón, hoy traigo para ti algunos lugares que te serán de utilidad cuando las ganas te estén consumiendo y quieras consumarlas.

El carro

Este es un clásico de ayer y hoy. Si tienen ganas y ambos van en carro, basta que se parqueen en algún rinconcito medio oscuro y escondido de la ciudad y le hagan. Tener sexo en el carro es la fantasía de muchos y el lugar perfecto para la espontaneidad. Si no encuentras un sitio escondido, entonces aprovecha los días de lluvia donde los cristales se empañan –al mejor estilo de Titanic–.Cuando hay ganas, el lugar es lo de menos

La piscina

Estar tan juntos y húmedos, prácticamente en ropa interior, hace que las ganas surjan solitas. Usar la piscina para tener sexo es algo que todas las parejas deberían hacer para recordarlo después, cuando estén más viejos, y reírse de lo ganosos que eran. El agua ayuda a realizar posiciones que en la cama jamás se lograrían, el cloro camufla cualquier olor extraño –una boleta, sí, pero es verdad– y desencadena sensaciones interesantes que no se comparan a las del jacuzzi de motel. Algunas recomendaciones: tener buena fuerza en las piernas, evitar tener niños a los lados y fijarse en que nadie los esté grabando (porque sé que has visto el video de una parejita tirando en la piscina y no creo que quieras ser el próximo al que graben).

El cine

La oscuridad, el sonido surround que opacará cualquier gemido, los asientos oscuritos en la parte de atrás, ¿qué más puedes pedir? No aprovechar el sitio para calmar las ganas debe ir en contra de alguna ley. Lo mejor es ir bien temprano o bien tarde, no importa la película que estén dando, de cualquier manera, no la van a ver (si quieres un detalle adicional, búscate una película con un soundtrack bien sensual y, ahí tienes, polvo con banda sonora incluida).Cuando hay ganas, el lugar es lo de menos

El baño público

Por más ganas que tengan, cualquier olorcito desagradable los va a desentonar en un dos por tres, entonces, mejor escoger un baño medianamente limpio. Los baños de los bares, restaurantes o rumbeaderos, donde hay música, desorden, movimiento y no se sabe si alguien va o viene, son ideales para tener sexo rápido. La inmediatez, el ruido y el riesgo hacen que esta explosión de ganas sea mucho más placentera. Un último consejo: ¡Olvídate de las inhibiciones!

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