Mujer

¿Cuáles son las zonas erógenas más sensibles de la mujer?

Una zona erógena es una parte del cuerpo susceptible de provocar excitación sexual. Son tres:

Por: Alejandra Sarria

Zonas erógenas primarias:

Se trata de los órganos que deben ser excitados para alcanzar un orgasmo y en la mujer, las zonas erógenas son el clítoris y la vagina. El primero se excita mediante caricias y movimientos circulares y la segunda sólo es sensible si se encuentra el famoso punto G y por la contracción de los músculos, gracias la penetración del sexo masculino.

¿Cuáles son las zonas erógenas más sensibles de la mujer?Zonas erógenas secundarias:

Se caracterizan por ciertas partes de la piel y las mucosas que, excitadas por caricias, también activan la excitación de las zonas primarias y, por lo tanto, multiplican el placer sexual. Sin embargo, no son indispensables para alcanzar el orgasmo. En nosotras, son el pubis, las nalgas, los labios mayores y menores, la entrada de la vagina, el perineo, el ano y, por supuesto, los pezones.

¿Cuáles son las zonas erógenas más sensibles de la mujer?Zonas erógenas potenciales:

Estas zonas erógenas tienen una dimensión erótica y varían de una persona a otra, tanto a nivel de localización como de intensidad. Puedes probar con el cuello, las orejas, alrededor de los pezones o incluso los pies… cada uno debe descubrir estas zonas de deseo, presentes en todo el cuerpo.

¿Cuáles son las zonas erógenas más sensibles de la mujer?Cuando las zonas erógenas se vuelven demasiado sensibles, al igual que nos pueden dar placer, nos pueden provocar sensaciones desagradables. Eso sucede, sobre todo, cuando baja el nivel de excitación, especialmente después del orgasmo. Por ello es recomendable evitar insistir con los besos, lameduras, caricias o tocamientos en las zonas erógenas secundarias como el clítoris, los pezones o el glande y es importante respetar el corto periodo llamado “refractario”, durante el cual la pareja deja de estar excitada. Ese es el momento perfecto para disfrutar de un romántico after sex y, por qué no, ponerse un poco románticos.

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