Sí, él también se pone nervioso con el matrimonio

Las mujeres suelen pensar que el hombre reniega del matrimonio porque no quiere renunciar a sus loqueras de sábado por la noche, pero esa no es la única razón que los pone nerviosos acerca de casarse.

Por: Héctor Ramírez

Es creencia popular que la única razón por la que el matrimonio nos pone nerviosos a los hombres es porque nuestra libertad de salir de fiesta cuando queremos y como queremos se nos acaba, pero hay muchas más razones. Está bien conocerlas para no atribuir este miedo solo a una explicación, pues para algo tan complejo no puede haber una causa tan simple.

Los hombres están inundados con mensajes anti-matrimonio. Cuando estamos lo suficientemente inmersos en este mensaje es fácil comenzar a creer en él y el mensaje está en todas partes. Desde un hombre que se asusta en una película porque su mejor amigo se va a casar, hasta las miles de bromas anti matrimonio que se han inventado.

Casarse es costoso. No somos totalmente reacios a casarnos, pues entendemos que es importante para la pareja y familia. El problema es que en películas, programas y revistas el mensaje siempre suele ser igual: una boda tiene que ser de lujo y algunos hombres nos sentimos fracasados si no podemos proporcionar ese lujo.

Sí, él también se pone nervioso con el matrimonio

Comparamos nuestra experiencia amorosa con la relación actual. La mayoría de las publicaciones femeninas dicen que los hombres le tememos al matrimonio por el compromiso que implica. Que no queremos perder la “libertad” de estar con todas las mujeres que queramos. Sin embargo, esto no es tan cierto como se creería; la percepción de una relación para un hombre es: salimos, nos cuadramos, nos enamoramos, nos comprometemos y, si la cosa sale mal, nos divorciamos. No solemos pensar que el matrimonio es para siempre, sino que acabará y la etapa más difícil será la de separación, y todo eso con base en cosas que ya hemos vivido.

El divorcio es terrorífico. No hay forma de evitar el divorcio. Aunque no pases por uno, lo tienes presente. Padres, familiares o amigos pueden estar divorciados o van camino a uno. Ves por lo que atraviesan las familias, los niños sufren, los amigos tienen que escoger “un lado”, etc. Las estadísticas no son favorables, ya que mencionan que el 50 por ciento de matrimonios termina en divorcio.

Perdemos el poder. Los hombres, al igual que muchos animales, somos territoriales. Nuestro departamento es un caos, al igual que su escritorio, pero así nos gusta. Introducir a una mujer a la ecuación significa que la cama debe estar tendida, la ropa lavada y todo en orden. Sin embargo, no todo es limpieza, pero tener que soportar un toque femenino en nuestro hogar no es algo muy cómodo.

Author: Héctor Ramírez
Tags
Leer entrada anterior
Aromatizar espacios con un toque de elegancia e innovación
Aromatizar espacios con un toque de elegancia e innovación

La flor y el maqui, propuestas que manifiestan la sofisticación de un lugar impregnado de sustancias fragantes. Por: Scentrade - @Scentrade...

Cerrar